Hotel Las Islas del grupo Aviatur

Hotel Las Islas del grupo Aviatur

Hotel Las Islas del grupo Aviatur
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Este gran desarrollo hotelero vacacional, rompe en dos el concepto que se había tenido de un hotel en pleno trópico y bosque, al combinar de forma perfecta y milimétrica el confort, el lujo, la simplicidad, el medio ambiente y el placer.

Y como la frase que dice que “las mejores cosas toman tiempo”, de hecho este bellísimo complejo no nació necesariamente en una reunión de negocios, sino del vínculo y arraigo que la familia Bessudo, y principalmente Jean Claude, ha tenido desde siempre con el mar, las olas, la naturaleza y el buen estilo de vida.

 

 

El Paraíso sí existe y está en Barú

El enorme terreno-isla, fue adquirido en 1986 por la compañía Aviatur, el conglomerado turístico más grande del país y propiedad de la familia Bessudo, con la idea de que hacia el futuro se haría algo para ofrecer a los turistas; un deseo que fue madurándose poco a poco, con aportes de ideas, propuestas y opiniones de amigos, allegados y la familia.

Cuando ya todo el proyecto se pulió y planificó, fueron dos años y algunos meses que duró la construcción con los más altos estándares de calidad, pinos importados desde Canadá para lograr los más exigentes acabados, belleza y resistencia, y expertos en construcciones en árboles traídos desde los Alpes franceses, tratando con el máximo respeto la naturaleza ya que ni un solo árbol fue talado. Hotel Las Islas, es un tipo de desarrollo para el turismo y el descanso, único en Latinoamérica según la organización “The Lcading Hotels of the World”, que agrupa los cuatrocientos hoteles más lujosos del planeta, solo comparable a los que existen en la Polinesia francesa o en Balí Indonesia, por nombrar algunos. Son cincuenta y cinco “bungalows” de una planta; treinta dotados de baños inteligentes y fragancias francesas, piscina con agua de mar, solarium, wifi, televisión satelital, hamacas, una vista al mar alucinante y puestas del sol increíbles.

Imagen extraída de aviatur.com

Y veinticuatro “bungalows” de hasta quince metros de altura entre los árboles, y con las mismas comodidades a excepción de la piscina privada, pero con una de agua dulce asequible para todos y con una vista aún más espectacular. El Hotel Las Islas tiene playas privadas para sus huéspedes, que con todas las comodidades y atenciones de parte de su excelente personal, hacen parte de este paraíso.

Para los que prefieren aún más privacidad, está la Suite Presidencial “Villa Pierino”, ubicada a cinco kilómetros del hotel que cuenta con piscina y cuatro habitaciones destinadas para hospedar a máximo ocho personas. Si además quiere realizar algunas actividades, este resort ofrece clases de cocina local con el chef del hotel; así como recorridos por los manglares, y otro para sumergirse en la noche en el mar y sorprenderse con una experiencia muy singular Los pecesitos “plantón” que nos regalan un bello espectáculo de luminicencia. También avistamiento de aves de diferentes especies, o también un paseo por el icónico Canal del Dique, o disfrutar de los kayat, o que los chicos del hotel nos lleven a navegar por la ciénaga de Cholón y contemplar un sector de hoteles playeros, lindas mansiones privadas, algunas de uno que otro famoso.

 

 

Son cincuenta y cinco bungalows de una planta, unos al nivel del mar y otros arriba entre los árboles.

Eso sí, no puede dejar de llevar una buena cámara de fotos o videos, porque todo lo que pueda registrar allí es digno de una postal o un afiche. Hay más: Tour por las islas del Archipiélago de San Bernardo, paseo por las Islas del Rosario, por el Aviario Nacional de Colombia o si prefieres descubre a pie o en bicicleta la fauna y flora nativa de la región, a través de los tres kilómetros de senderos que hay en el hotel.

El resort también cuenta con espacios para compartir. Cerca del bar “Las Islas” encuentras el solarium, desde donde podrás tener una gran vista de las islas cercanas, mientras disfrutas de un espacio naturista.

Imagen extraída de aviatur.com

Si quiere mecerse para leer un buen libro o revista, o solo para dormir plácidamente un rato, las hamacas son una opción. Para la relajación, el Spa Niña Daniela cuenta con una sala de tratamientos faciales y corporales, cabina de neuroestimulación y sueño, espacio de yoga, jacuzzi, turco, sauna, piscina de agua salada, entre otros. Y como no hay viaje sin compras, tiene a disposición de los huéspedes, una tienda de artesanías en la que se encuentran diferentes artículos que han sido elaborados por artesanos colombianos, en caña flecha, guadua, chaquiras, fibras naturales, cerámica, entre otros,  www.aviatur.com.

Esta es una experiencia que hay que vivirla aunque sea una vez en la vida, regálese descanso, confort, paisajes espléndidos, y unos momentos inolvidables que guardará en sus recuerdos.

 

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