Caño cristales, el rio de los 7 colores

Caño cristales, el rio de los 7 colores

Caño cristales, el rio de los 7 colores
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Atendiendo una invitación que nos hizo el Instituto de Turismo del Meta, y la compañía aérea Viva Colombia, y con la atención del bellísimo Hotel Wyndham Carden Villavicencio, estuvimos en uno de los sitios recién descubiertos de Colombia que pareciera sacado de una historia donde la fantasía,  la magia y el surrealismo, se combinan), para asombrar, impresionar y encantar todos los sentidos. Y son precisamente los sentidos los que más se impregnan de tanta belleza, formas, colores, texturas y matices.

 

Cada paso que se dá, cada camino que se recorre, cada fuente, cascada, laguito, paisaje que se descubre, supera siempre el anterior, y las sorpresas parecen no tener fin. Caño Cristales estuvo escondido a los ojos de los colombianos y del planeta, por un pasado donde los actores armados ilegales dominaron la Sierra de La Macarena y por consiguiente, no había acceso a los visitantes. Pero una vez el Estado decidió tomarlo, todos los amantes del turismo ecológico y de aventura, pudieron conocer ese paraíso terrenal. Desde hace pocos años la presencia del Ejército colombiano, garantizan la seguridad, tranquilidad y paz, en toda la Sierra La Macarena y en su cabecera.

 

La Macarena. Y desde ese momento, han llegado turistas desde los sitios más alejados del planeta, que se deslumbraron por fotos y videos que llegaron a ver. Igualmente miles de colombianos han llegado a descubrir un legado que la naturaleza nos ha obsequiado de forma generosa y abundante.

 

 

Destino protegido del el turismo masivo

Durante ocho años Caño Cristales estuvo restringido al turismo porque se venía produciendo un peligroso y avanzado deterioro en sus ecosistemas por el abuso de muchos visitantes.

Por lo que Parques Naturales y la alcaldía de La Macarena, realizaron una minuciosa investigación sobre su capacidad de carga para recibir visitantes, y llegaron a la conclusión que el límite de personas por día sería de 170. Este techo de turistas sería el apropiado para lograr el balance de conservación, educación y disfrute del destino, sin afectar más su entorno.

 

Así de frágil es este ecosistema, que ante el menor descuido, podría verse nuevamente afectado en todas sus formas y testa vez, de manera irreversile. El límite de visitantes es monitoreado y controlado por Cormacarena la cual es supervisada por Parque Naturales. En temporadas altas principalmente, los turistas que deseen ir a Caño Cristales, deberán hacer con anticipación sus reservas en las agencias de viajes, porque una vez llegado a su máxima capacidad de carga por día, se restringe el acceso y permiso para ingresar al destino.

 

 

El río de los cinco colores

De la Serranía de la Macarena bajan varias corrientes de agua como caño Indio, caño Yarumales, y caño Canoas, pero sólo Caño Cristales, el río de los cinco colores, ha sido llamado “el río más hermoso del mundo”. Incluso, fue llamado “el río que se escapó del paraíso”, por Andrés Hurtado García, un caminante colombiano que ha dado a conocer al planeta nuestras maravillas, y quizás el colombiano que más ha retratado con su cámara todos los rincones de nuestro país. Amarillo, azul, verde, negro y rojo, son los cinco colores que se explican por la presencia de algas de diferentes colores que hacen de este caño un regalo de la naturaleza.

 

Las aguas de Caño Cristales se desprenden de la parte sur de la Serranía de la Macarena, y corren hacia el oriente hasta rendirse al río Guayabero, donde pierden todos los colores. Al disminuir las aguas en el verano, el sol seca la “macarenia clavígera”, planta así identificada por el biólogo Jesús Idroibo y que es la que da el color rojo predominante del caño. Las rocas de La Macarena alcanzan los 1.200 millones de años de antigüedad y constituyen la prolongación hacia el occidente del llamado Escudo Guyanés de Venezuela, Guayana y Brasil, cuyas rocas son consideradas las más antiguas del planeta. Por ser rocoso el lecho de Caño Cristales, basta una lluvia de moderada intensidad, para que su caudal crezca de una manera impresionante, dejando aislado al viajero en sus orillas.

 

Sin embargo, el río suele decrecer con la misma rapidéz. Caño Cristales es una sucesión de rápidos, cascadas, correones y pocetas. La aguas son de tal pureza que permiten ver el fondo bucear, y practicar la natación recreativa. De la misma manera, carecen por completo de peces, debido a su escasez de materiales de arrastre y sedimentación. Otros caños de La Macarena, ostentan también plantas rojas en invierno, como el Caño Siete Machos. Estas plantas rojas se adhieren fuertemente a las rocas en los lugares donde el río tiene más corrientes Pero el río más bello es indudablemente Caño Cristales.

 

Llegando a Caño Cristales

Para ir a Caño Cristales debemos llegar a La Macarena, pueblito que es la cabecera del Parque Natural Sierra de La Macarena. El punto de partida es Villavicencio la capital del Meta, desde su aeropuerto Vanguardia. Allí se toman vuelos en aviones bimotores de 4, 6 y 8 pasajeros. El tiempo de vuelo es de 50 minutos. Igualmente muchas agencias de viajes fletan vuelos charter en aviones de Satena para 30 o más pasajeros, y saliendo directamente desde Bogotá, en un vuelo directo hacia el aeropuerto de La Macarena.

 

Los planes oscilan entre los $700.000 hasta $1.500.000 (tiketes, tours, alojamiento y alimentación) dependiendo si son 3 ó 5 días y saliendo desde Bogotá. Desde Cali o Medellín por ejemplo, el presupuesto se sube pues se debe llegar a la capital del país. Una vez se llega al municipio de La Macarena, la oferta de alojamiento comprende doce hoteles, no son de lujo, pero la mayoría ofrece confortables habitaciones con baño privado y TV con cable. Como requisito principal está la charla que dá Corpomacarena a los turistas, donde se les informa cómo y dónde serán los recorridos, y el comportamiento ambiental que se debe seguir al pie de la letra.

 

 

Desde el pueblo se toma una lancha y en un recorrido por el río Guayabero de solo quince minutos, se llega a un punto donde se toma una camioneta en un trayecto de treinta minutos. Una vez se llega al final del camino en auto, se inicia a pie el recorrido por treinta minutos para llegar a nuestro destino más deseado, y encontrar ante nuestros ojos, Caño Cristales, el río que se escapó del paraíso!

Para tener en cuenta Hacia Caño Cristales solo se debe llevar agua y ojalá en abundancia, pues el sol es inclemente.

No se permiten alimentos sólidos, por lo que los caminantes deberán haberlos ingerido antes. No se deben usar repelentes, bloqueadores solares o bronceadores, pues el uso de estos elementos pueden afectar fuertemente las aguas del río, y por consiguiente las plantas que producen sus cinco colores. Es primordial usar sombreros o gorros, camisas de mangas largas y pantalones largos por el acoso de los mosquitos, además de calzado apropiado para largas caminatas. Debe llevar las cámaras de fotos y video, no hacerlo sería totalmente imperdonable.

 

En La Macarena se ha conformado un grupo de 33 jóvenes guías que fueron capacitados por el Sena. La entrega, entusiasmo y sentido de pertenencia que le ponen a su trabajo es de admirar. Tienen el ADN de la conservación y cuidado del medio ambiente y el ecosistema en sus venas, y se lo transmiten a los visitantes. La gastronomía de La Macarena incluye el plato “amarillo a la monseñor” que es un bagre en salsa, arroz y ensalada. Otros peces que hacen parte de la cocina de la región son el dorado, el valentón y la payara.

 

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